Textos

#1 Claire

Mientras miraba la sección de bebidas, notó la presencia de una persona a su lado.
Era un chico. Ojos azules, pelo rubio ligeramente ondulado, alto, de tez blanca. Él la miró y sonrió, ella se fue.
Anonadada, mirando fijamente los yogures de la sección de lácteos, no podía dejar de pensar. Habían pasado 3 días desde que llegó a Londres con John y nada había cambiado, seguía teniendo una necesidad cada vez menos controlable de encontrar otra persona, otra ilusión. Ella y John llevaban saliendo varios años, durante los últimos meses su relación se había deteriorado bastante. Todo lo que se decían provocada una mala reacción del otro, todo consejo se convertía en una mala crítica para el otro. Cuando lo hablaban se pedían perdón y seguían intentándolo. Ella, porque él era su vía de escape a su situación familiar. Él porque ¿era un conformista?.
Durante un tiempo pensaron que irse a vivir juntos podría solucionar todos sus problemas, pero después de un año y medio, todo se quedó en intenciones. Ella pensaba que en el fondo él no la quería y que no quería irse a vivir con ella, lo cual reafirmaba su idea de que él era un conformista. Pensó varias veces en dejarlo, pero egoistamente no lo hizo, porque era una cobarde, y no soportaba la idea de que la odiaran o no quisieran. Después de 3 días en Londres, esa era la primera vez que estaba sola, John se había quedado durmiendo en la habitación del apartamento, y ella necesitaba respirar.
Volvió a notar una persona a su lado, era el chico rubio, de nuevo. Y comenzó esa sensación de nuevo, ese cosquilleo en el estómago, esa sensación de mariposas, de ilusión, de autosatisfacción por notar/creer que le gustaba a alguien. Llevaba tanto tiempo sin sentirlo. El chico comentó: Difícil elección ¿verdad?. Ella respondió: ¿Cómo?. La conversación comenzó con los distintos sabores de yogurt. Siguieron hablando sobre música y gustos mientras continuaban su compra. Cuando acabaron se dieron sus nombres, Tom se llamaba él y Claire ella. Ella no quería dejarlo ir, pero ¿qué iba a hacer?, solo el hecho de haber estado hablando con él en el supermercado le hacía sentirse culpable. Se despidieron dándose un casto beso en la mejilla, ella pudo olerlo y sentirlo, y le gustó. Él fue más osado y le pidió quedar algún día a tomar un café, ella aclaró que no había venido sola a Londres y que solo estaría 3 días más. Acordaron verse al día siguiente en una cafetería en la misma calle a las 8 de la mañana.
Anuncios

Un comentario sobre “#1 Claire

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s